Sólo porque subes tus archivos privados a la nube, no significa que estén seguros – esa nube se puede convertir en una gran tormenta una vez que la hackean. Todos tenemos archivos que queremos mantener privados, ya sean registros médicos, cartas de amor, documentos de impuestos y, probablemente, una que otra imagen de nuestra pareja al desnudo. El problema es que una vez que subes tus archivos a la nube, renuncias al control sobre quién puede verlos.

Pero no te preocupes, existen algunos pasos que puedes seguir para mantener tu información importante a salvo, aunque eso requiera de un poco más de tiempo y esfuerzo.

Revisa los ajustes de tu teléfono

Si tienes aplicaciones de la nube instaladas en tu teléfono, es muy probable que suba a la red automáticamente cada foto que capturas. Dropbox, Google+ y iCloud lo hacen por omisión Suena de miedo, pero en verdad es por conveniencia: si borran, destruyen o roban tu teléfono, tus fotografías estarán disponibles en línea. Sin embargo, eso significa que tienes que pensar muy bien antes de capturar una imagen (si lo que capturas no es algo que compartirías normalmente, abre los ajustes de la aplicación, busca el interruptor de subida automática y apágalo).

Recuerda también que eliminar una imagen de tu teléfono no necesariamente significa que se borró de la nube. Google+ guarda fotos en la nube aún cuando fueron eliminadas de la galería del teléfono. Si deseas que esa foto sea eliminada para siempre, asegúrate de acceder al servicio en la nube y bórrala manualmente.

Codifica archivos privados

Cierto: podrías mantener todos sus archivos almacenados de forma local, pero a veces es necesario compartirlos o subirlos a la red. La codificación ofrece la mejor protección al subir archivos a internet.

Utiliza una buena frase de código

Todos los sitios en la red te piden que utilices una frase de seguridad fuerte, aunque lamentablemente no todos lo hacemos. “Contraseña” implica sólo una palabra, y “frase de código” requiere del uso de varios elementos, ya sean palabras o frases con una mezcla apropiada entre números, mayúsculas y caracteres especiales. Te recomendamos no utilizar la misma frase de código para diferentes cuentas y cambiar tu frase cada seis meses (considera utilizar uno de estos administradores de contraseñas).

Utiliza autenticación de doble factor

Si aún no lo has hecho, prende la autenticación de doble factor en cada servicio que utilices. Esto asegura que aún si alguien conoce tu contraseña, no podrá tener acceso a tu cuenta sin el código que se envía a tu teléfono.

Conoce qué tan privados son tus archivos en los términos y condiciones del servicio en la nube de tu preferencia.

¿Quieres saber sobre este tema? ¡Consultanos! Somos especialistas.